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A. BALDOR NO ERA ÁRABE

Muchas personas hoy adultas estudiamos en el Álgebra de A. Baldor. Siempre creímos que era árabe. ¿De dónde vino esa creencia?

Al-Juarismi fue uno de los matemáticos más trascendentales de la Edad Media, considerado como el padre del álgebra. Nació el 1 de junio del año 780 en la ciudad de Jiva, en el entonces reino de Persia y actual Uzbekistán. Las palabras guarismo y algoritmo provienen de su nombre. No solo era el dueño generoso del álgebra, sino además, de algo no menos importante como la Ética, materia que ha alcanzado la calidad de sine qua non en nuestra época, para la lucha contra la corrupción y la desigualdad, contra la vigilancia excesiva y maltrato hacia la ciudadanía por parte de los estados.


Abu Abdallah Muhammad ibn Musa Al-Juarismi trabajó en la Casa de la Sabiduría, en Bagdad, la institución científica más importante de esos tiempos, desde donde escribió varias obras, una de las cuales fue el Compendio de Cálculo por Reintegración y Comparación, utilizado por las universidades europeas hasta el siglo XVI. También incursionó en la geo-metría, aritmética, astronomía y trigonometría. Uno de los aportes de este notable sabio a la Humanidad fue la preservación del conocimiento matemático de los griegos, árabes e indios, gracias a su participación en el Movimiento por la Traducción surgido en ese periodo de la historia.


El Álgebra de BALDOR


Visitando La Habana, me encontré con el Colegio Español, en el elegante barrio El Vedado, en las calles 23 y 4, a donde acuden estudiantes de países de la Unión Europea. Que este era antes el Colegio Baldor, me dice mi guía, y me cuenta que Baldor fue un gran matemático, que lo creó y fue su director.


-Ah, yo estudié con un libro de Baldor en mis años de colegio –le dije. ¿Será el mismo? Aunque creo que era un matemático árabe, informé. Alejandro, mi guía, se echó a reír.

-¡Pero mi hermana! –me dijo– Baldor no era árabe, sino mi compatriota Aurelio Baldor.


Entre avergonzada y confusa, le conté que nunca nadie me dijo a mí, ni a nadie que yo conociera, que Baldor era cubano. Y claro, siempre lo conocimos como “A. Baldor”. Además, nunca nos enteramos de que se llamaba Aurelio.

Y bueno, resulta que Baldor nació en La Habana el 22 de octubre de 1906; su famosa Álgebra fue publicada en 1941, primero con una sencilla carátula roja, y en las ediciones posteriores, con el persa Al-Juarismi, algo como un ídolo para él, en la portada; es por esto que muchas personas siempre pensamos que Baldor era ese señor de turbante rojo y amarillo, nacido quizás en Damasco o Beirut.


Averiguando, supe que el abogado Aurelio Ángel Baldor de la Vega, fue un matemático autodidacta que sentía pasión por las matemáticas y sus desafíos, que un buen día tomó sus apuntes, se dio a la tarea de organizarlos y los convirtió en el libro de texto que hemos conocido, pensando que sería útil para los estudiantes, pues creía que la mejor manera de aprender álgebra y adquirir disciplina, era la práctica. En lo personal, puedo decir que aunque no soy conductista, el libro de ejercicios de este autor me proveyó de disciplina matemática y además me hizo sentir el álgebra como un entretenido juego de ingenio.


La Revolución Cubana nacionalizó el colegio de Baldor. Aun cuando fue apoyado por el revolucionario Camilo Cienfuegos, quien había sido su alumno, debió irse de todos modos del país cuando, un mes después, Cienfuegos perdió la vida en un accidente aéreo.


Con su metro y noventa cinco centímetros, Baldor abordó un avión de Mexicana de Aviación con fecha 19 de julio de 1960. Dos semanas más tarde dejaba México rumbo a los Estados Unidos, probando suerte en Nueva Orleans y Luisiana. En estas ciudades de mayoría racista, no podían entrar a todas partes con Magdalena, su nana cubana de piel oscura, cuestión que los hizo abandonar el lugar e irse a probar suerte a Nueva York. Llegó con Magdalena, su esposa Moraima y sus 7 hijos, a instalarse en el segundo piso de la casa de un inmigrante italiano en Brooklyn; había poco dinero en los bolsillos, y sin agua caliente en el baño sufrió el frío natural de un cubano en un clima gélido. Muy pronto se trasladaron a Nueva Jersey, donde fue profesor de la universidad Saint Peter’s. También fue director de la cátedra de matemática en la Steven’s Academy de Hoboken.


Aurelio Baldor, este cubano admirador apasionado de José Martí, murió en Miami, el 2 de abril de 1978 debido a un enfisema pulmonar, después de saborear su último cigarro, acompañado de su familia.


Sus libros siguen siendo publicados por una editorial mexicana, la que en los años 60 le había comprado todos los derechos, lo que le permitió invertir en su colegio-academia para ampliarlo y mejorarlo. Llegó a tener 3.500 jóvenes en las aulas de El Vedado, y 35 autobuses para traslado de estudiantes, manteniendo una generosa política de becas.


¿Cuánto vale una persona?


Al-Juarismi –que vivió entre los años 780 y 850– es el autor de la famosa respuesta a un alumno que le preguntó por el valor del ser humano:


  • “Si tiene ética, entonces su valor es igual a 1.

  • Si además es inteligente, le agregamos un cero y su valor será de 10

  • Si también es rico, le añadiremos otro cero y su valor será de 100

  • Si sobre todo eso es además una bella persona le agregaremos otro cero y su valor será de 1000.

  • Pero, si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor, pues solamente le quedaran ceros.

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Otras obras de Baldor: Aritmética de Baldor, Geometría plana y del espacio, y Trigonometría de Baldor.


Fuentes:

Biblioteca privada de XCJ en La Habana.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-44457642

https://www.diariolibre.com/actualidad/un-desconocido-baldor-cubano-PIDL993941

#Baldor #algebra #Cuba

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